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El pasado miércoles 16 de noviembre amanecimos con una noticia en la prensa digital que corría como la pólvora entre las organizaciones sindicales de Canarias. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) avala el despido de un miembro del comité de empresa de Seguridad Integral Canaria perteneciente al sindicato Intersindical Canaria. De esta manera el TSJC anula la sentencia de despido nulo que tenía el compañero, dando ahora la razón al empresario explotador Miguel Ángel Ramírez que despidió al compañero por entender que éste había participado en una acción de protesta en un pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en la que decenas de personas protestaban con una camiseta que decía “Donde hay corrupto, hay un corruptor. Tanto o más importante que el nombre del político corrupto, es conocer el de la empresa de seguridad corruptora”.

 

Menos de 48 horas después se convocaba una reunión de urgencia. Bajo el lema “Tumbar al cacique. Esta brega la vamos a ganar. Por la Libertad Sindical” las organizaciones sindicales USO, Alternativa Sindical, Frente Sindical Obrero Canario, Comités para la Unidad Obrera en Gran Canaria (CUO), Intersindical Canaria, Convergencia Sindical Canaria y el Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), se unen para luchar juntos, denunciar lo que entienden como un nuevo caso de ataque a la libertad sindical y levantar una gran movilización que tendrá como primer paso una concentración el miércoles 30 de noviembre en la Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria donde ese mismo día este empresario explotador debe declarar por otro juicio.

 

El PCPC lleva años denunciando los abusos de este explotador, apoyando una necesaria y cada vez mayor unidad sindical en torno a esta importante lucha. En relación al episodio que nos ocupa, entendemos que no se puede olvidar el contexto en el que se produce ahora esta sentencia del TSJC. En Canarias, llevamos meses leyendo día tras día grandes titulares en la prensa, en los que este cacique explotador y miembros de la judicatura se lanzan acusaciones. Han salido a la luz grabaciones de audio de reuniones privadas entre ambas partes intentan cerrar acuerdos de todo tipo, donde se muestra la amistad entre este empresario, con varios jueces, abogados, periodistas, políticos, etc. En la transcripción de las escuchas que han aparecido en los medios leemos como el empresario pide apoyo a algunos jueces, “…Los sindicalistas estos me han fundido y lo estamos pasando muy mal…”. Y ahora nos encontramos esta sentencia. Blanco y en botella.