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Con una sala a rebosar, y en presencia del embajador de Cuba en España, Eugenio Martínez, el pasado 11 de noviembre tuvo lugar, en el Palacio de Congresos de la Casa Colón, la inauguración de la XLII Edición del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. En esta ocasión, la muestra estaba dedicada al cine producido en la mayor isla de las Antillas. Un cine que, según palabras del embajador cubano, es especial porque es “comprometido, social y poco comercial” y que, desde el triunfo de la Revolución en 1959, ha dado cineastas tan importantes como Tomás Gutiérrez Alea, Humberto Solás o Juan Carlos Tabío; actores de la valía de Jorge Perugorría, Vladimir Cruz o Mirtha Ibarra; y películas del interés de “La última cena”, “Lucia” o “Fresa y chocolate”.

La gala de apertura estuvo a cargo de la actriz cubana Laura de la Uz quien, tras entregar el Premio Ciudad de Huelva a Jorge Perugorría: “un actor con más de medio centenar de títulos en su filmografía y treinta años de carrera”, presentó los filmes del ciclo dedicado a Cuba. Cinco largometrajes y un documental de jóvenes realizadores y de reciente producción: “Cuba libre” de Jorge Luis Sánchez, “Bailando con Margot” de Arturo Santana, “La cosa humana” de Gerardo Chijona, “El cuerno de la abundancia” de Juan Carlos Tabío, “Fátima o el parque de la fraternidad” de Jorge Perugorría y “Me dicen Cuba”, documental de Pablo Massip. Todos ellos reflejo de las inquietudes de una generación de cineastas dispuesta, pese a las dificultades impuestas por más de 50 años de bloqueo norteamericano, a que el cine cubano recupere la pujanza de antaño. Ya en la sección oficial la película “Esteban”, ópera prima del también cubano Jonal Cosculluela, y de enorme éxito popular en Cuba, conmovió a los espectadores que llenaban la sala del Gran Teatro onubense. Una historia de superación de un niño de nueve años que quiere ser músico, y que ha obtenido los premios Especial del Jurado y del Público.

Una cosecha que promete

Sin duda, un excelente aperitivo justo antes de que toda Cuba y el ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos), se vuelquen en la organización del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, una de las muestras más importantes de cine en América Latina, y que este año tiene lugar entre los días 8 y 18 de diciembre. Una cosecha, la de esta XXXVII edición dedicada a Julio García Espinosa, realizador y cofundador del mencionado instituto, que promete, gracias, entre otras cosas, a la exhibición de 444 películas latinoamericanas, una atrayente sección internacional y a la proyección de dos sugerentes documentales: uno, “El Papa Francisco, Cuba y Fidel” del periodista y escritor italiano Gianni Minà, de gran valor testimonial; y otro, del chileno Miguel Littín sobre el último día de vida de Salvador Allende. Pero de todo eso hablaremos más ampliamente en el próximo número de UyL.

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