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El año 2017 será un año importante para los y las comunistas del planeta: habrán pasado 100 años desde que la clase obrera y al campesinado ruso tomaran el poder en 1917. Una conmemoración histórica que pondrá en relieve las enseñanzas de la Revolución de Octubre, el pensamiento leninista, el heroísmo en la construcción del socialismo, la contribución esencial de la URSS para la derrota del nazi-fascismo y la lucha contra el colonialismo y el imperialismo.

La celebración de un acto central, así como numerosas actividades que se desarrollarán en todo el Estado servirán para conmemorar el Centésimo Aniversario de la Revolución, la edición de materiales de agitación como pines, banderas, camisetas… así como la edición de un libro, deberán servir para dar a conocer la experiencia histórica de la revolución soviética.

En la dirección contraria, desde diversas estructuras y medios se lanzará una campaña anticomunista que tratará de generar opinión de masas contra el proceso revolucionario. Veremos reemitir los machacones documentales, libros y tertulias que falsifican la vida en la Unión Soviética, escenificando un escenario de pobreza, hambre y falta de libertad.

Ante los ataques de los medios de la oligarquía, el Partido deberá combatir ideológicamente todos estos mensajes para mostrar a nuestro pueblo la importancia de aquellos Diez días que estremecieron al mundo. El objetivo no solo debe ser que nuestro pueblo conozca los logros alcanzados por la Unión Soviética en materia educativa, sanidad, cultura, internacionalismo…, sino que además tenemos que ser capaces de hacer entender a la clase obrera y sectores populares que el camino trazado en 1917 será el mismo que debamos afrontar para resolver los problemas actuales de desempleo, desigualdad, alienación, empobrecimiento…