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Durante el día 26 de Octubre miles de estudiantes salieron a la calle en las principales ciudades y pueblos de España. Desde las estructuras de masas los CJC cristalizaron durante toda la jornada de huelga la tesis leninista de la dirección de masas, así como el lema de "llenar las calles" que lanzamos al iniciar el curso.

En el "Qué hacer" Lenin, al respecto de la confrontación teórica con Rabochei Dielo y su culto a la espontaneidad, señalaba "Pero ¿En qué consiste el papel de la socialdemocracia sino en ser el espíritu que no solo se cierne sobre el movimiento espontáneo, sino que eleva a este último al nivel de su programa? Pues no ha de consistir en seguir arrastrándose a la cola del movimiento, cosa que, en el mejor de los casos, sería inútil para el movimiento" ¿Qué es lo que Lenin nos enseñaba con esta tesis? Simple y llanamente que los comunistas no podemos ir detrás, siguiendo, el curso espontáneo del movimiento de masas sino que en la medida de lo posible, realizando el análisis táctico concreto para la situación concreta, debemos ponernos a la cabeza del movimiento para acercar a las masas al programa comunista.

Siguiendo esta tesis, cientos de jóvenes comunistas hace tiempo que decidieron colocarse a la cabeza del movimiento estudiantil. Antes de la creación del FdE, el movimiento estudiantil se caracterizaba por una absoluta desconexión entre los elementos organizados y el resto de la masa del estudiantado. La total incapacidad de elaborar una línea de trabajo que conectase con la realidad diaria e inmediata del estudiantado fue lo que nos motivó a crear esa organización permanente capaz de rearticular todo el movimiento. La progresiva recuperación de la conexión directa entre lo organizado y la masa del estudiantado se plasmó a la perfección el pasado 26 de Octubre durante la huelga. Una recuperación que se basa en un proyecto sindical serio, estructurado sobre el principio fundamental del trabajo de base, responsable, democrático y que señala directamente a los verdaderos culpables de la privatización educativa.

El aumento de la composición de masas del FdE, que solo en un año puede considerare el sindicato con mayor fuerza humana, con mayor implantación a nivel de base, exige no obstante de los comunistas dos cuestiones: en primer lugar, marcar en base a la estrategia la táctica-plan correspondiente a las nuevas condiciones; en segundo lugar, intensificar el trabajo político-teórico en el seno del Sindicato. Aun más después de la huelga del 26 y los éxitos que cosecho para el FdE tanto a nivel político, presentándose como una seria alternativa al SE, como a nivel organizativo, sacando innumerables contactos a nivel de todo el estado.

En lo referente a la táctica-plan, los CJC marcamos en nuestra II Asamblea Central de Cuadros la necesidad de convertir al FdE en un interlocutor necesario. Esa expresión sintetiza la voluntad de dar un salto cualitativo al sindicato de manera que se convierta, a ojos del resto de estructuras de la comunidad educativa y del conjunto de la sociedad, en un representante, en la voz, en un interlocutor valido del estudiantado. Para ello es necesario reforzar aspectos de presencia y de lucha del FdE en ámbitos donde aun presenta debilidades, reforzar y extender su fundamento de base y estrechar lazos con el resto de representantes de la comunidad educativa. En esa línea y teniendo en cuenta la imperiosa necesidad de una convocatoria de ese tipo, es menester que el FdE luche con todas sus fuerzas por una Huelga General Educativa a nivel de todo el estado a principios de 2017. Una huelga que refleje la respuesta popular ante el proceso privatizador y que permita avanzar en la organización y acumulación de fuerzas.

En lo referente al trabajo teórico-político, este se subdivide en tres líneas: en primer lugar, el acoplamiento evidente entre la campaña de inicio de curso de la Juventud Comunista y lo ocurrido durante el día 26. Los CJC llamamos en Septiembre a llenar las calles y a recuperar la ilusión en las propias fuerzas del pueblo, en la organización y la lucha, algo que se materializó a la perfección durante el día 26. En segundo lugar con la campaña posthuelga de CJC que tenemos planificada. Campaña que servirá como explicación política de la situación actual y que dotará a la militancia de herramientas para explicar el momento político a las masas. Y en tercer lugar intensificando el trabajo con el programa del FdE y el programa de los comunistas, especialmente en aquellos puntos del programa del sindicato que abren la brecha en la estructura socioeconómica capitalista y que permiten introducir con facilidad el discurso rupturista, revolucionario y bolchevique en el seno de las masas.

Javier Martín