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El “Día Internacional Contra la Violencia hacia la Mujer” se conmemora a propuesta de las feministas latinoamericanas y caribeñas que, en su primer encuentro en Bogotá, propusieron la fecha del 25 de noviembre. La elección no fue ni casual ni caprichosa. Un 25 de noviembre de 1960 fueron brutalmente asesinadas tres de las cuatro hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa. Mujeres de la República Dominicana y símbolos visibles de la resistencia contra la dictadura del General Rafael Trujillo. Ellas se atrevieron a desafiar al dictador, y por esa actitud fueron perseguidas y encarceladas en distintas ocasiones. Las Mariposas, como se les conocía en clave, y cuyo sobrenombre luego fuera escogido por la novelista domínico-americana Julia Álvarez para escribir su libro sobre ellas, eran plenamente conscientes de los riegos de su lucha.

Minerva Mirabal, quien declarara: Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte, fue una de las fundadoras y dirigentes de la Agrupación 26 de Junio, creada en enero de 1960. Ese mismo mes, junto a un centenar de componentes de la agrupación, se le encarcela y somete a terribles torturas. Además de opositora política, Minerva tuvo que enfrentar el acoso sexual del tirano, lo que convirtió a su familia en blanco de persecuciones.

La escalada represiva, con oleadas de arrestos y persecuciones que llenaron de muerte a República Dominicana, generó mucho descontento en la sociedad. Trujillo, entonces, en febrero de 1960, se vio obligado a liberar a las mujeres presas. En mayo de ese mismo año, frente a una nueva ofensiva del dictador, Minerva y su hermana María Teresa fueron enjuiciadas por “atentar contra la seguridad del Estado” y condenadas a 5 años de prisión. Nuevamente, frente al creciente descontento de amplios sectores con el régimen, fueron liberadas junto a otras mujeres.

Finalmente, el 25 de noviembre, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal fueron a visitar a sus esposos detenidos en la prisión de “La Victoria” en Puerto Plata. Las tres fueron violentamente apresadas a dos kilómetros de la misma. Llevadas a unos cañaverales apartados de la carretera, fueron violadas y asesinadas a palos y puñaladas. Los cadáveres fueron puestos en el vehículo y arrojados a un precipicio. Los diarios publicaron la noticia como "un accidente en el que murieron tres mujeres y un chofer". Sus bienes fueron confiscados por orden de Trujillo.

El asesinato de las tres hermanas Mirabal, tuvo repercusión en la comunidad internacional y provocó gran rechazo en el país, iniciándose así el fin de la Era Trujillo. Y, desde el lejano 1981, cada 25 de noviembre dedicamos la jornada a conmemorar la memoria y reconocimiento de estas tres grandes mujeres y luchadoras dominicanas, y a denunciar que miles de mujeres en el mundo sufren feminicidios, en lo que la OMS ha calificado de problema de salud mundial de proporciones epidémicas.

Lola Jiménez