La aguda crisis capitalista, que el Estado borbónico y sus politicastros están haciendo pagar a la clase obrera y  popular, y la debilidad de la izquierda reformista y oportunista, muy especialmente la política del entreguismo a la oligarquía y al imperialismo, hace más necesario que nunca que los comunistas desarrollemos nuestro trabajo muy ligado a las masas,  que debe ser guía de nuestra labor cotidiana diaria.

Los comunistas debemos de conocer el terreno donde hace su vida, la realidad de los pueblos de España, de nuestra clase, sus pequeños y grandes problemas, sus necesidades y anhelos, transformándolos en reivindicaciones y alternativas políticas, al tiempo que les ayudamos a levantar su mirada. Para conocer lo mejor posible una realidad económica, política y social que está descargando la crisis en la clase obrera y sus aliados sobre nuestras espaldas, que nos oprime, y, sobre ese conocimiento, intervenir eficazmente sobre ella con el fin de transformar la lucha en el poder popular

Los comunistas debemos de ir trabajando en los barrios, en asociaciones de vecinos, conjuntamente con colectivos y plataformas populares, desarrollando ese tejido ciudadano y asociativo, luchando con ellos por reivindicaciones concretas, proponiéndoles alternativas prácticas pero también educándoles en la necesidad de una alternativa general de nuestro programa de mínimos y  más conciencia en el de máximo. Reforzando las organizaciones populares donde trabajamos, dirigiendo su mirada hacia las masas y, allá donde se pueda, dando una respuesta general a la crisis de este sistema del capital

Apoyando y aconsejando a nuestros camaradas, también nuestros compañeros de viaje, delegándoles responsabilidades, sabiendo encauzar y desplegar su potencialidad, desde el respeto de sus ritmos, de sus dinámicas, y ayudándoles a crecer como dirigentes, mas también aprendiendo de ellos. Aportando y colaborando, desde la humildad del militante comunista, en las plataformas por la Educación y la Sanidad públicas, por un Estado laico y socialista, y fomentando el desarrollo de estos espacios unitarios en  las posiciones socialistas comunistas.

Los comunistas  del PCPE hablando a nuestra gente, a nuestro pueblo, con un lenguaje sencillo, claro, cristalino. Explicándoles, de viva voz y mediante una labor de propaganda (hojas, octavillas, aprovechado los medios burgueses etc.,…) que debemos intensificar, con un lenguaje llano, comprensible, sin empaque, adornos o florituras intelectuales -burgueses; con un lenguaje directo, sin circunloquios; con su lenguaje; explicándoles, decíamos, el porqué de su situación, de sus problemas cotidianos, las posibles soluciones:

¿El porqué de esta crisis económica y política?

¿Los responsables?

¿La salida y el camino han recorrido hasta llegar a esta?

Con paciencia y constancia. Siempre con pedagogía. Pero con las miras puestas en elevar a nuestra clase “en sí” a clase para sí”.  Y con ella, al resto de nuestro pueblo. Que tomen conciencia de su papel histórico, de su fuerza para organizar  la lucha diaria, con el partido comunista (PCPE) el poder obrero el SOCIALISMO

Los comunistas debemos de estar donde estén  las masas obreras, organizadas o no, mezclándonos con ellas, ayudándolas, orientándolas políticamente, estando hombro con hombro en sus luchas, que son las nuestras, e impulsándolas y unificándolas. Acompañándolas y apoyándolas en sus conflictos, en sus movilizaciones, encierros, luchas en fábricas, concentraciones, manifestaciones,  aunque en ocasiones o lugares nuestras fuerzas no nos permitan ir más allá del aliento moral. Recogiendo colaboraciones de obreros, estrechando lazos con sus representantes. Trabajando en los sindicatos de masas, que debe ser labor inexcusable de los comunistas; con ellas y contra la aristocracia obrera y los dirigentes vendidos a la patronal. No se es buen revolucionario quien, con el pretexto “H” o el “B”, no está al lado de la clase obrera.

No se es vanguardia del proletariado quien rehuse la pelea contra el oportunismo en los sindicatos esgrimiendo pureza sindical. Si éste es un frente de trabajo de los marxistas-leninistas, ahora con más razón: porque dada la crisis y la anemia reformista de la izquierda política hay que fortalecer las organizaciones sindicales, potenciar los sindicatos de masas y el sindicalismo de clase en su interior, apoyando a todos aquellos elementos o sectores que laboran en esa dirección y propiciando su coordinación y unidad, y llevando la política a su seno (es imposible cambiar el modelo productivo sin cambiar el régimen político); porque la patronal, la oligarquía y las fuerzas conservadoras, sabiendo que los sindicatos de masas son actualmente la única fuerza de clase capaz de hacer frente y oponer resistencia a su actual ofensiva, han orquestado una campaña de descrédito de los mismos. Debemos hacer un incesante llamamiento a los trabajadores a organizarse en ellos, que debe ser un llamamiento, también, a la unidad de la clase obrera.

Los comunistas debemos estimulando la vida colectiva de los vecinos, apoyando y difundiendo las luchas colectivas del barrio o de la localidad, coordinando a los ciudadanos de a pie que con nosotros participan en ellas y tengan una inquietud común. Promoviendo la unidad con audacia, en cada barrio, en cada localidad, en cada territorio, con las gentes de izquierda que aspiren al poder obrero, con amigos y simpatizantes, con los colectivos y asociaciones populares y las organizaciones de izquierda que estén interesadas. Sabiendo cuál es la tarea prioritaria del momento y llevándola a cabo: forjar la unidad de la clase obrera y popular contra la oligarquía  nacional y contra el imperialismo yanqui y europeo y reconstruir unitariamente el poder obrero y  popular

Los comunistas que Estado queremos, debemos de dar los primeros pasos serios para forjar una alternativa política republicana confederal y socialista de ámbito estatal que, con un programa común de poder popular  y anti - oligárquico, aglutine a todos los sectores populares, desde la clase obrera y a sus aliados, unifique las luchas y las dirija contra el caduco Régimen monárquico y por la esperanzadora III República de carácter confederal y socialista.

Nuestra  tierra regada con el sudor y sangre de nuestros padres y abuelos, de los trabajadores; a la tierra que vio nacer a sus mejores hijos, a los comunistas. Nuestra tierra, nuestra clase, a las que quieren esquilmar, explotar y derrotar; nuestro pueblo, al que quieren cortar las alas y amordazar, convirtiéndole en un “pueblo de bueyes” cuando ha sido, es y será un “pueblo de leones”, “de águilas”.

J.A. militante del PCPE