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EL CENTRALISMO DEMOCRÁTICO ES UNO DE SUS PILARES FUNDAMENTALES, QUE ES EL GARANTE DEL DESARROLLO DE LOS ACUERDOS CONGRESUALES.

Las tres Tesis aprobadas por el X Congreso del Partido tienen un hilo conductor en el análisis de sus contenidos, que, entre otros muchos temas, resuelve que aunque con características diferentes, consecuencia de las condiciones objetivas y subjetivas en cada país, la clase obrera mundial sufre las consecuencias de un capitalismo agonizante, en diferentes niveles, y desigual entre países, pero con una grave conclusión: "toda la clase obrera mundial puede ser objeto de explotación por parte de los capitalistas de todos los países"

Asistimos a la intensificación de la violencia contra la clase obrera, al aumento de la intervención bélica y las guerras imperialistas contra los pueblos, y, en este escenario, recuperan mucha importancia las alianzas internacionales que refuerzan el sistema de dominación. Ante un escenario de barbarie, el Partido debe hablarle claramente a la clase obrera, debemos denunciar posiciones engañosas que siempre buscan la solución a los problemas dentro del capitalismo.

El Partido Comunista analiza las condiciones en las que se desarrolla la lucha y se dota de un método riguroso que garantiza la unidad interna frente a cualquier tipo de intervención reformista, a las influencias de la ideología burguesa, a los ataques liquidacionistas o a las actitudes fraccionarias. Por eso es fundamental para la organización partidaria el cumplimiento de las posiciones aprobadas por la mayoría, para situar al Partido en la ofensiva, y que éste se organice en una unidad monolítica. El centralismo democrático, como principio de la construcción del partido, es la herramienta más eficaz para la unidad, en la sociedad capitalista, y también en el socialismo.

La democracia del Partido consiste en el debate libre de todos y cada uno de sus militantes en los procesos congresuales, como máximos órganos de decisión, y en la defensa y desarrollo por parte de todos los militantes de las conclusiones mayoritarias.

El centralismo también significa que los órganos de dirección del partido rinden cuentas del trabajo que le corresponde en su nivel de dirección, sin olvidar la necesidad del centralismo, de la responsabilidad que tiene ante el partido, y de una rigurosa disciplina en sus filas.

El centralismo democrático se forja en la elaboración colectiva del proyecto, tal y como se refleja en la Tesis III:

"El CD se compone de un conjunto de normas y principios que, al tiempo que garantizan la unidad del Partido, facilitan que la línea política del Partido sea elaborada en los procesos congresuales con la participación de toda la militancia. Esta línea política aprobada en este proceso es desarrollada posteriormente por los órganos de Dirección, y aplicada por toda la militancia, aportando sus capacidades y sus experiencias, para conseguir el mejor acierto en la estrategia revolucionaria".

La práctica de la vigilancia revolucionaria, asumida por la totalidad de militantes comunistas, se debe constituir en una práctica habitual en todos los niveles de militancia, desde la dirección hasta la militancia de base, porque eso asegura el cumplimiento de los acuerdos del partido, sin desviaciones que nos lleven a objetivos diferentes a los marcados por la mayoría, y que queda reflejado en el artículo 15 de los Estatutos: "Garantizar la vigilancia revolucionaria en el Partido y asegurar la adopción de todas las medidas de seguridad necesarias para el trabajo del Partido y sus militantes en todos los ámbitos.”

El X Congreso marcó un importante avance en la concreción de los pilares sobre los cuales se sostiene la organización del Partido, consciente de su compromiso en liberar a la clase obrera de nuestro país, en su compromiso de solidaridad internacionalista y de lucha contra las guerras imperialistas.

Teresa Pantoja