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El pasado 22 de mayo fue encontrado un misil junto a una carretera en el término municipal de Vallehermoso, en la isla de La Gomera. Lo sorprendente del hallazgo dejó en fuera de juego a las autoridades de la isla, que después de algunas gestiones pasaron aviso a los artificieros de la Guardia Civil en el sur de Tenerife. Estos Tedax también se encontraron frente a una situación para la que no tenían preparación, y ante la que desconocían en qué forma tenían que proceder.

Fue necesario realizar consultas con el Ministerio de Defensa para que finalmente los Tedax procedieran a la explosión controlada de este misil.

Hasta el día de hoy el Ministerio de Defensa no ha emitido ningún comunicado oficial que ofrezca una sola explicación de este insólito y peligroso episodio, como ya ha ocurrido en otras ocasiones anteriores con situaciones relacionadas con el tema militar en Canarias.

En diciembre del año 1977 un avión militar yanqui se estrelló en la isla de El Hierro, con el resultado de catorce muertos que formaban su tripulación. También en esa ocasión el Ministerio de Defensa respondió con el silencio oficial. Nunca quedó claro de donde procedía ese avión y cuál era su misión en territorio canario.

Los catorce cadáveres fueron entregados a un avión militar yanqui que llegó expresamente, esta vez con conocimiento público, al aeropuerto de la isla para repatriar los cadáveres. Los resultados de las autopsias, y las identidades de esa tripulación, tampoco se dieron a publicidad nunca.

A esto hay que añadir los frecuentes avistamientos, especialmente en los años ochenta, de misiles disparados durante la noche por barcos de guerra yanquis en el mar cercano a las Islas Canarias, con situaciones de alarma social por el hermetismo con que estos episodios son tratados por los representantes del gobierno de turno. La población de diversas islas ha dado testimonio de estas maniobras militares, que parece ser que se corresponden con el lanzamiento de misiles tipo Poseidon (misiles de crucero) por embarcaciones de guerra americanas.

Las frecuentes maniobras de la OTAN también han tenido consecuencias de alto impacto social en Canarias, en algunos de los casos con dramática afección a la fauna marina. Han sido los casos en los que las maniobras de la OTAN, con sus sonares de altísima frecuencia, producen el varamiento de delfines, tortugas y zifios.

Hay un dato constatado por fuentes científicas especializadas en el tema: “De los ocho casos de, varamientos multiespecíficos –con varias especies de zifios simultáneamente– conocidos en el mundo, cinco han tenido lugar en Lanzarote y Fuerteventura”

El último varamiento masivo de zifios en Canarias se produjo en julio de 2004, provocado por las maniobras militares de la OTAN denominadas Majestic Eagle, y celebradas a unas 70 millas náuticas al norte de la isla de Fuerteventura. 

Si el 12 de marzo de 1986 el pueblo canario votó de forma contundente en contra de la pertenencia de nuestro país a la OTAN es porque nuestro pueblo es consciente de cuáles son los intereses del imperialismo con respecto a nuestra tierra, y este pueblo está con la disposición firme de defender nuestra política de paz y el derecho a un Estatuto de Neutralidad para Canarias.

Con un poema en las manos:

con él yo subo la cuesta

de un tiempo grave y cargado

de criminales tormentas,

para gritar terminando,

en esta tribuna abierta,

a la que he sido invitado,

que en sus riscos y en sus llanos

Canarias está despierta,

en pie, como siempre ha estado,

contra el intruso que quiera

volverse de pronto amo

de nuestras vidas y haciendas.

El ser o no ser nos jugamos

como pueblo en la inclemencia

de un tiempo sobresaltado.

Agustín Millares Sall