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Sophie Scholl nació el 9 de mayo de 1921 en Forchtenberg am Kocher. A los doce años, junto con muchas de sus compañeras, entró en la Liga de Muchachas Alemanas (BDM por sus siglas en alemán), organización femenina de las Juventudes Hitlerianas. Sin embargo, su entusiasmo inicial fue transformándose gradualmente en actitud crítica. El arresto de sus hermanos y amigos en 1937, por participar ilegalmente en el Movimiento de las Juventudes Alemanas hizo que comprendiera el verdadero carácter del nazismo.

 

En 1942 Sophie comenzó sus estudios universitarios de biología y filosofía en Múnich, donde también estudiaba su hermano Hans.

Hans Scholl fue uno de los fundadores de La Rosa Blanca, el movimiento de resistencia cuya finalidad era denunciar y detener las actividades de los nazis. Hans intentó en un primer momento mantener a su hermana alejada del movimiento, pero Sophie le convenció de que su presencia, una muchacha con apariencia inocente, podría serle de gran utilidad para burlar a las SS, los otros miembros que conformaron el grupo fueron Alexander Schmorel, Willi Graf, Jurgen Wittgenstein y Christoph Probst.

Los miembros de La Rosa Blanca trabajaban día y noche en secreto, produciendo miles de panfletos y realizando pintadas antifascistas. Sophie compraba papel y estampillas de correo en sitios diferentes para que sus actividades no llamaran la atención y fue la encargada de captar el profesor Hubert, quien elaboraría los últimos folletos.

Sophie fue la encargada de trasladar a otras ciudades propaganda del movimiento y ayudar a conformar células a nivel nacional extendiéndose rápidamente por toda Alemania.

La Gestapo centró todos sus esfuerzos en encontrar al grupo para aniquilarlo. Comenzaron a arrestar personas ante la menor sombra de sospecha.

En una de sus acciones Sophie y Hans llevaron una maleta lleva de folletos a la Universidad para que los estudiantes los encontraran y los leyesen. Jakob Schmidt, un empleado de la Universidad y miembro del Partido Nazi los denunció. Fueron llevados bajo arresto a la Gestapo. El “interrogatorio” de Sophie fue tan cruel que apareció ante el tribunal con una pierna rota. El 22 de febrero de 1943 Sophie, Hans y Christoph fueron condenados a muerte por el Tribunal del “Pueblo”, creado por el Partido Nacional Socialista para eliminar a los enemigos de Hitler.

El resto de los integrantes de la Rosa Blanca también fueron aniquilados posteriormente, excepto Jurgen Wittenstein.

<< La Rosa Blanca es una página radiante en los anales del Siglo Veinte. El coraje de nadar contra la corriente de la opinión pública, aun cuando el hacerlo era equivalente a un acto de alta traición, y el convencimiento de que la muerte no era un precio demasiado alto a pagar por seguir los dictados de la conciencia >>, escribe Clara Zimmerman en “La Rosa Blanca: su Legado y su Desafío”.