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El programa que necesita la clase obrera para caminar hacia su emancipación

En cada campaña electoral es frecuente que se nos plantee la cuestión de las posibilidades que para el Partido ofrece esta coyuntura política, puesto que en la actualidad es un mecanismo a través del cual las clases dominantes obtienen –de forma general- la validación periódica de su absoluta dominación sobre la clase obrera. Validación, ésta, que otorga al capital la máscara de legitimidad que necesita para perpetuar su sistema político basado en la explotación de la clase obrera -en la extracción de la plusvalía-, como violento mecanismo inherente a su parasitario proceso de acumulación.

 

Incluso compañeras y compañeros de lucha, que expresan su simpatía por el PCPE, nos plantean dudas sobre la utilidad del esfuerzo que el Partido hace en todas las convocatorias electorales.

Para analizar esta cuestión recurro a plantear dos preguntas, en los siguientes términos:

Una primera se formula así: ¿El programa del PCPE es tan distinto que no es posible casarlo con el programa de otros?, ¿No es posible compartir una propuesta programática común, de mínimos, con otras formaciones políticas?

Y la segunda se podría expresar en estos términos: ¿El programa electoral del PCPE se corresponde de forma concreta con el actual desarrollo de la lucha de clases, con la intervención en la misma y con una concepción táctica para ganar posiciones, y avanzar?

El programa del PCPE es un programa independiente

Frecuentemente se usa como ejemplo explicar que todos los partidos políticos que se presentan a las elecciones incluyen en su programa (en sus promesas electorales) que van a resolver el problema del paro. Que, por tanto, dando el voto a cualquiera de esos partidos se está votando con la confianza de que, en el caso de formar gobierno, con sus propuestas se reducirán las cifras de paro en el más o menos corto plazo.

El PCPE también concurre a las elecciones con la promesa de resolver la tremenda situación de paro que existe en nuestro país desde hace muchos años.

Pero ello no nos lleva a la conclusión de que tenemos propuestas programáticas compatibles con esas otras organizaciones políticas que también incluyen la solución al problema del paro en sus programas.

Una propuesta de tal tipo tiene un sentido totalmente diferente en el PCPE, con respecto a las otras organizaciones, de las que alguien podría decir que comparten la misma propuesta.

El PCPE plantea la solución al paro masivo ubicando esta propuesta en la destrucción del sistema capitalista y en la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía, porque es imposible resolver la situación masiva de paro en el actual sistema de dominación. Las otras formaciones políticas pregonan que resolverán la situación de paro de la clase obrera manteniendo intacto el actual sistema capitalista, en todo caso dándole algún pequeño retoque.

La propuesta finalista teóricamente podría ser la misma, pero la propuesta política nada comparte con la de las otras formaciones políticas, porque –además-, responde a una posición clasista opuesta.

El programa del PCPE responde al actual desarrollo de la lucha de clases

El capitalismo actual –también el capitalismo español, en lo concreto- es, más que nunca, el dominio de la dictadura de los monopolios. El altísimo proceso de concentración del capital, que se desarrolla de una forma incesante, coloca en manos de los monopolios todo el poder de decisión en la esfera de la política, como categoría que es de la práctica. Cualquier gobierno dentro de este sistema capitalista viene obligado a someter su actuación a las órdenes imperativas de esas grandes corporaciones económicas.

Cualquier programa político que se ponga como objetivo formar un gobierno que no actúe mediatizado por el dictado de los monopolios responde a una posición idealista, que no evalúa de forma científica la realidad y, por ello, propugna un programa político absolutamente inviable en este sistema de dominación. Hasta ahora hemos utilizado, por su claridad, el caso del gobierno de Syriza en Grecia como ejemplo de este tipo de idealismo; pero después de los sucesos de estas últimas semanas en Francia resulta particularmente pedagógico lo que está haciendo el gobierno apoyado por el Front de Gauche (Frente de Izquierdas), formado por la socialdemocracia histórica en alianza con el eurocomunismo. El gobierno presidido por Hollande no hace otra cosa que obedecer al dictado de los monopolios, y hacer las leyes que éstos deciden. Un hipotético gobierno similar en España haría lo mismo.

El programa del PCPE analiza con rigor las condiciones concretas del desarrollo de la lucha de clases, así como el desarrollo de las contradicciones internas del actual sistema de dominación, y es -a partir de ello- como se concreta el programa electoral del Partido. Un programa que se forja y se contrasta en la lucha diaria de la clase obrera, y en la misma fusión del Partido con ésta.

Esas experiencias y esos análisis permiten concluir que no existe margen para la mejora de la situación de la clase obrera dentro de los límites del capitalismo. Que este sistema ya no tiene nada que ofrecer a la clase obrera, “porque está raspando el fondo del caldero”, o dicho de otra manera “porque no tiene otra camino que exprimir a la clase obrera para como a un limón para intentar sacarle la última gota”.

Prometer mejorar la situación de la clase obrera dentro del capitalismo en el mejor de los casos es una ingenuidad, y en el peor, una traición.

Aquí y ahora un programa para avanzar hacia la revolución

El PCPE, desde este análisis, concurre a las próximas Elecciones del 26J con un programa que da respuestas concretas a las actuales coordenadas de la lucha de clases, y que es un programa que otras fuerzas políticas no comparten, ni pueden compartir, por su posición política e ideológica subordinada a la continuidad del sistema capitalista.

En lo estratégico el PCPE apuesta por un desenlace revolucionario de la actual situación, por la toma del poder por la clase obrera y por el inicio de la construcción de la sociedad socialista.

Avanzar en este camino significa tomar una serie de medidas que establezcan las bases para la formación de la base material que posibilite ese avance al socialismo. Y ello empieza por la nacionalización de la Banca y de los sectores estratégicos de la economía. No se trata de “una banca pública”, como plantea el reformismo, de sino la expropiación sin indemnización. Y continúa por la salida de la OTAN, de la UE, y del euro.

El PCPE presenta también una batería de propuestas de otro nivel más inmediato: reducción del gasto militar, impedir los cortes de luz a familias en paro, igualdad salarial para las mujeres obreras, etc. Pero todas esas propuestas no responden a un horizonte corto, sino que se conciben dentro de un proceso de acumulación de fuerzas que tiene por finalidad acumular la masa crítica necesaria para preparar el contraataque y derrotar a las opresoras fuerzas capitalistas, organizando el Frente Obrero y Popular por el Socialismo.

Por todo ello el PCPE tiene la enorme responsabilidad de aprovechar todo episodio de la lucha de clases para hacer avanzar estas propuestas políticas, también -queda claro-, en cualquier convocatoria electoral. Sin que hoy existan condiciones para acuerdos con otras formaciones políticas, porque ello significaría traicionar su propio compromiso con la emancipación de la clase obrera, y con la lucha por el socialismo-comunismo.