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El pasado 5 de abril de 2016, la CIG llevaba a cabo una huelga en el sector del telemarketing en Galiza por un convenio colectivo justo, la negociación del cual se halla, en este momento, bloqueada.

Se movilizaban los y las trabajadoras de Unísono y Bosch, que recorrieron el centro de Vigo en manifestación.

Las y los trabajadores del sector se han dotado de su plataforma de lucha mediante un proceso participativo.

 

La intervención final decía: "Somos la voz de las grandes empresas y multinacionales, pero durante 364 días al año tenemos que callar ante los abusos de esas mismas empresas".

La situación laboral de estos trabajadores y trabajadoras está gobernada por la precariedad, predominio de la contratación temporal, depende de factores coyunturales como el volumen de llamadas, o que una campaña cambie de empresa, situación en la cual esta aprovecha para expulsar trabajadores. Se les despide por enfermedad, se les hurta el derecho a conocer sus horarios y la duración del contrato de obra con anticipación. También les afecta la indefinición de la categoría profesional, la carencia y/o irregularidad del descanso y la imposibilidad de conciliar la vida personal y laboral.

Nuestros y nuestras militantes acompañaron la movilización de un sector cuya problemática seguimos desde hace años. El panfleto que distribuimos masivamente entre las y los manifestantes finalizaba con la idea que, para los y las comunistas, es central en este y en todos los conflictos: Golpear juntos, todos a la vez, en todas las empresas afectadas. Máxima unidad, máxima seguridad de éxito.

TELEMARKETING: VI CONVENIO SECTORIAL

NO a la precariedad.

NO a la contratación temporal.

NO a contratos subordinados al nivel de servicio coyuntural.

NO a la expulsión de traballadores y traballadoras de las campañas, antes del final de la obra.

Pola plena subrogación de las y los trabajadores cuando una campaña cambia de empresa. No al Artículo 18. Recontratación del 100 %.

Contra los despidos por merma del volumen de llamadas cuando estamos enfermos y enfermas. No al Artículo 17.

Por nuestro derecho a conocer nuestros horarios y la duración del contrato de obra con anticipación.

Porque se defina, de una vez, cuál es nuestra categoría profesional.

Por cláusulas que favorezcan el control de los procesos de promoción interna.

Por descansos y pausas suficientes.

Pola eliminación de los riesgos laborales.

Contra el abuso de los contratos eventuales por ETT y los de obra o servicio.

Por dos días semanales de descanso obligatorios y consecutivos.

Por una verdadera conciliación de la vida personal y laboral.

El artículo 17 debe ser combatido implacablemente, además, porque fomenta la división entre trabajadores y trabajadoras cuando faculta la empresa para cambiarles de campaña, saltándose la antigüedad, y provocando así la reducción o finalización del contrato de la trabajadora o trabajador más antiguo.

TRABAJADORAS, TRABAJADORES, SIN LUCHA NO HAY FUTURO.

SIN UNIDAD NO HAY VITORIA.

LUCHANDO UNIDOS Y UNIDAS PODEMOS CONSEGUIRLO TODO.