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Denunciados por la policía, por ser parte de un piquete informativo durante la huelga por el Convenio del Transporte en 2008, un juzgado de Vigo culpó a Carlos Rivas Martínez (UGT) y Serafín Rodríguez Martínez (CIG) de un delito "contra los derechos de los trabajadores" (!!) y les condenó a 3 años de cárcel. Hace ya demasiado tiempo, desde la solicitud de los indultos, que Carlos y Serafín viven bajo amenaza de ingresar cualquier día en prisión por haber ejercido su derecho a la huelga.

 

 

Es un fiel reflejo de cómo son las cosas en tiempos de crisis estructural de este podrido sistema capitalista.

 

Luchar por los derechos es un delito "contra los derechos de los trabajadores". ¿Es un desvarío? Claro que no, se refiere a los derechos de los rompehuelgas.

 

Sabemos bien que se trata de meternos a todos el miedo en el cuerpo. El miedo a ejercer los insuficientes derechos que nos van quedando. El miedo a defenderlos de su extinción. Pero hay miedos más urgentes que ese. Son el miedo a quedarnos sin trabajo ni derechos, por no luchar, el miedo a que nuestros hijos sean esclavos desconocedores de las luchas y victorias de sus padres, madres y abuelos. Este miedo nos da alas y nos quita el otro miedo. No hay más salida que hacia delante, hacia fuera del capitalismo corrompido y canalla. Recordemos una vez más, sólo el poder obrero garantiza los derechos obreros.