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La nueva socialdemocracia de SYRIZA ha demostrado su incapacidad de humanizar el capitalismo. Después de la estafa del referéndum sobre el último rescate, el gobierno dirigido por Alexis Tsipras ha aplicado disciplinadamente un conjunto de medidas profundamente antiobreras y antipopulares.

El movimiento obrero, ante las agresiones contra los pensionistas, obreros y campesinos está articulado contundentes respuestas basada en la movilización sostenida de amplios sectores obreros y populares.

Ante esta respuesta organizada y militante, el gobierno ha demostrado su carácter reaccionario lanzando a los cuerpos represivos contra el pueblo.

 

El pasado mes de enero Tsipras aprueba un recorte de las pensiones de hasta el 30%. El sindicato PAME organiza multitud de movilizaciones de pensionistas y jubilados. Y ante las justas demandas de miles de jubilados, quienes en muchísimos casos son el único sustento de hijos y nietos, la respuesta es lanzar a los antidisturbios y gasear con gas de pimienta a cientos de sus mayores.

A mediados de enero los campesinos griegos sacan sus tractores a las carreteras contra la reforma de las pensiones y los altos impuestos contra el sector. En la ciudad de Komotiní el gobierno lanza los antidisturbios contra el campesinado.

En paralelo, los trabajadores del estratégico sector naval griego convocan a una huelga de 48 horas contra la reforma de las pensiones, el bloqueo de puertos termina con la intervención de los cuerpos antidisturbios.

El gobierno burgués griego, rápidamente pierde su maquillaje social y no duda en usar la violencia contra jubilados, obreros y campesinos. Usa la policía y gases lacrimógenos para garantizar el robo de las pensiones para pagar a los acreedores de la UE y del FMI.

La nueva socialdemocracia europea calla y otorga. La mal llamada izquierda radical, hasta la que se autodenominaba “anticapitalista” mantiene un silencio cómplice mientras sus homólogos griegos se quitan la piel de cordero.

En el estado español la nueva socialdemocracia coquetea con la vieja socialdemocracia, prometiendo iniciar un viaje a ninguna parte, prometiendo un giro radical de 360 grados.

El proyecto imperialista europeo demuestra el agotamiento del capitalismo, la incapacidad absoluta de responder a las mínimas necesidades de los trabajadores y trabajadoras y del conjunto de capas populares. Las nuevas fórmulas basadas en viejas recetas pierden toda credibilidad a una gran velocidad.

El Partido Comunista ha demostrado lo justo de su análisis y de la propuesta al conjunto de nuestra clase y de los sectores populares. Ningún sacrificio más para la clase obrera y el pueblo, salida inmediata de la OTAN, el euro y la UE. Nacionalización de los sectores estratégicos. Articulación de un frente obrero y popular para avanzar a la conquista del socialismo-comunismo.

No hay otra salida que la salida revolucionaria. No hay otro camino que el de la lucha. La violencia organizada del Estado no parará la lucha organizada de la clase.

Ferrán Nieto