El pasado martes 19 de Enero, el conjunto del pueblo riojano, incluyendo la propia plantilla,  nos enterábamos a través de los medios de comunicación de las intenciones del monopolio británico Imperial Tobacco de cerrar la fábrica de cigarrillos sita en el Polígono del El Sequero de Agoncillo (La Rioja).

126 años desde la creación en nuestra tierra de la histórica Tabacalera, que tenía ya fecha de defunción: el 30 de Junio de 2016.

471 trabajadores y trabajadoras que corren el riesgo, si los planes patronales no se frenan, de marchar a la calle. A lo que hay que sumar el centenar de trabajadores y trabajadoras de las diferentes subcontratas, así como los empleos indirectos derivados de la actividad de la planta.

Los y las comunistas del PCPE y los CJC activamos inmediatamente una campaña bajo el lema: “Altadis no se cierra. Sin industria no hay futuro” en el que denunciamos cómo nuestra región está herida de muerte por el progresivo desmantelamiento del tejido industrial, y en el que llamamos al conjunto de nuestro pueblo a no permitir los planes patronales de desmantelar la producción para llevársela a un lugar donde los costes salariales son más baratos y, por tanto, los beneficios del monopolio británico puedan verse incrementados a costa de pisotear la vida y el futuro de cientos de trabajadores y trabajadoras.

Pero dicha campaña también denuncia la hipocresía de los partidos mayoritarios del sistema, que ahora vierten miserables declaraciones de solidaridad y protesta ante la amenaza de cierre, cuando son los responsables de la privatización de la antigua Tabacalera, o de una legislación que permite impunemente la deslocalización empresarial, el dumping laboral o la paulatina pérdida de derechos laborales y salariales.

Durante las próximas semanas insistiremos en la necesidad de que Imperial Tobacco devuelva todas las ayudas públicas obtenidas de subvenciones, exención de impuestos…; en la gravedad que supone para los sectores juveniles de La Rioja el no contar con centros de trabajo donde puedan encontrar un empleo; y, en definitiva, en insistir en la necesidad de tomar conciencia sobre las consecuencias de no luchar frente a la actual dictadura del capital que, aplicando su lógica, sacrifica la vida y el futuro de nuestra clase para engordar los beneficios de una minoría explotadora.

¡LUCHA OBRERA EN TABACALERA!

¡SIN INDUSTRIA NO HAY FUTURO: ALTADIS NO SE CIERRA!