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El 23 de septiembre, en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, se produjo una victoria histórica para la plantilla del grupo de empresas Maya y la clase trabajadora en general.

En dicha sentencia se hace responsable a siete empresas, propiedad de la familia Bharwani, así como a diez miembros de la propia familia.

Esta victoria contundente es el resultado de un trabajo impecable del comité de empresa de Maya.

 

Cuando el Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC) y los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) contactamos con este colectivo de trabajadores y trabajadoras en lucha, supimos del trabajo “bolchevique” que durante más de dos años, sin ayuda sindical y haciendo un análisis acertado de la situación, este comité de empresa venía realizando con la plantilla del Grupo Maya en Gran Canaria. Trabajadores y trabajadoras con muy diferentes sensibilidades y condiciones laborales: desde vendedores y vendedoras de alta joyería y relojería hasta los de mantenimiento, pasando por los técnicos. Gracias a este trabajo y con nuestro apoyo de más de un año, así como el de los Comités para la Unidad Obrera (CUO), todos y todas entendieron que su lugar en este conflicto estaba en el piquete, delante de la puerta de Maya, con las pancartas y el megáfono, gritando consignas de la clase obrera, explicando al resto de nuestra clase por qué estábamos allí y cerrando totalmente la empresa durante los días de huelga. En estas condiciones, la unión entre la plantilla y el PCPC, CJC y CUO estaba garantizada, viendo en la práctica que también se es vanguardia cuando te pones “detrás del carro” y empujas en la dirección que te marcan aquellas y aquellos trabajadores con más alto nivel de conciencia. El comité de empresa de Tenerife tuvo una actuación claudicante, llegando a un acuerdo con la empresa antes del juicio que ésta incumplió. Aun así, hubo colaboración importante por parte de esos y esas trabajadoras en favor de la demanda interpuesta contra las empresas. La lucha también se vio apoyada por nuestras organizaciones en la isla hermana contribuyendo a esta victoria que, como prueba de que cualquier batalla ganada en la lucha de clases beneficia a toda la clase obrera, también anula los despidos de los y las que pactaron.

El comité de empresa de GC, que no hizo distinción entre las y los despedidos y aquellos y aquellas que quedaban dentro, buscó toda clase de pruebas que apoyaran la demanda, y denunció (así como sigue denunciando), hasta el más mínimo intento de los explotadores de presionar y/o coaccionar a la plantilla. Tuvo en todo momento claro que con la patronal no se pacta y así se lo señaló a su abogado que, ciñéndose a estas indicaciones, también realizó un trabajo excelente.

Con esta lucha el PCPC ha crecido en todos los sentidos: en experiencia y como organización. Sabemos que esta lucha no está aislada y que, esta victoria y otras, mientras no vayan encaminadas hacia una mayor organización y elevación de la conciencia de la clase trabajadora (con el fin de destruir el sistema capitalista y construir la sociedad socialista-comunista), no dejarán de ser una victoria momentánea. Con esto, sabíamos que los explotadores Bharwani buscarían toda clase de trampas para burlar esta sentencia impuesta por las propias instituciones burguesas, puesto que la única ley sagrada para la burguesía es la de la explotación, su razón de ser. Dichas trampas ya se están concretando con una readmisión fraudulenta a través de burofax, cuando sabemos que no les van a pagar. Con esta readmisión se busca también que dejen de percibir la prestación por desempleo para que la plantilla llegue a un acuerdo a través de la asfixia económica.

El comité de empresa y la plantilla de Maya son plenamente conscientes de esto, y saben que la lucha continúa, así como que contarán con el apoyo incansable de los y las militantes del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), su organización en Canarias (PCPC) y los CJC.

¡VIVA LA LUCHA DE LOS Y LAS TRABAJADORAS DE MAYA!