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Casi dos años después de que la multinacional ARAMARK se hiciese cargo, por adjudicación, de los servicios de cafetería y restauración del Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela, los problemas para el colectivo de trabajadoras y trabajadores encargados del servicio no hicieron más que incrementarse.

La lógica patronal, aprovechando la inseguridad y el terror generado por su propia crisis, no puede entender cómo los casi cien trabajadores y trabajadoras de esta empresa no aceptan, después de dos años de continua presión, ser despojados de sus derechos, el abaratamiento de sus salarios, la modificación de sus jornadas e, incluso, la reducción de la plantilla en casi un 20%.Todo un ejemplo de expolio patronal “a la americana”, que cada día guarda más parecidos con “la europea”, esa del “capitalismo humanitario” que algunos nos quieren colary que se sustenta en incrementar sus beneficios explotando más y mejor a la clase obrera, al tiempo que se empeoran los servicios que se prestan al pueblo.

Los Comités para la Unidad Obrera presentes, tanto en las negociaciones como en las asambleas, mantuvieron en todo momento bien alta la bandera de la unidad entre los sindicatos de clase y entre todo el colectivo de trabajadores y trabajadoras, como única herramienta de lucha para enfrentarse a las pretensiones empresariales que, por ahora, no lograron imponerse, y dudamos mucho de que lo consigan mientras la lucha y la unidad se mantenga. Por este motivo el Comité de empresa acordó, con el respaldo total de la asamblea, la convocatoria de huelga intermitente a lo largo de todo el mes de octubre.