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IVECO (la antes llamada PEGASO o IVECO-PEGASO) es una de las fábricas más grandes de la comarca del Corredor del Henares en Madrid. Si bien pertenece al término municipal de Madrid, su cercanía con Coslada o San Fernando de Henares hace que la mayor parte de la plantilla sea vecina de estos municipios.

 

Ya en los años 70 y 80 (e incluso me atrevería a decir que finales de los 60), la tradición de organización y lucha obrera en la fábrica ha sido digna de admiración y referente de otras tantas empresas industriales del sector del metal. Se han sucedido paros, huelgas, centenares de luchas que hasta paraban la producción, determinando quién producía y lo hacía, si así se decidía.

Toda esta movilización y capacidad de lucha viene determinada por la existencia en la fábrica del Partido Comunista, que dirigiendo directamente, o a través de las Comisiones Obreras (CCOO), elevaban la lucha hasta conseguir todo aquello que exigiesen.

A día de hoy y desde hace unos años atrás, se han sucedido varios ERE y ERTE, despidos, cierres parciales, etc. y eso, principalmente, viene determinado porque esa lucha obrera de anteriores décadas ha desaparecido. Ha desaparecido por la política de puertas abiertas, donde trabajar en IVECO dependía del encargado, delegado sindical o de los amigos y familiares que facilitasen la entrada a cualquiera, sin la formación profesional adecuada, y mucho menos, la sindical, desconociendo la tradición de lucha obrera de la fábrica.

IVECO, con capital alemán, francés e italiano, plantea la deslocalización de parte de la producción en este año 2015, pero es a finales del próximo cuando pretende cerrar la fábrica por completo y enviar al paro y a la mísera a los más de 2000 trabajadores y trabajadoras de la misma.

Los comunistas sabemos de la necesidad de la unidad y de la organización que se necesitan para revertir esta situación pero, lamentablemente, como viene pasando desde hace bastantes años, la inexistencia de cuadros comunistas dentro de la fábrica, así como la dejazón generalizada por la plantilla, les llevará al peor de los finales.

Solo les lanzamos una consigna, que se incorporen al Partido Comunista, pues así y solo así, se tendrá la verdadera capacidad de llevar el combate a la victoria.