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El 12 de enero los trabajadores de Alsa-Asturias iniciaban una huelga de carácter indefinido para salvaguardar sus derechos, exigir el cumplimiento de los acuerdos adoptados con la empresa en una convocatoria anterior y la retirada de una serie de sanciones injustificadas a un número elevado de trabajadores.

La dirección de la empresa, encabezada por un nuevo gerente, desató una campaña propagandística sin precedentes de insultos, mentiras y calumnias a los trabajadores en los medios de comunicación burgueses con el objetivo de vaciar de contenido dicha convocatoria, achacándola a un único punto de las reivindicaciones hechas por el comité de empresa (readmisión de un trabajador despedido por irregularidades) que finalmente se retiró de la plataforma negociadora.

La unidad mostrada por la plantilla de la empresa y la masiva afluencia tanto a los piquetes informativos como a las asambleas, así como un seguimiento de la huelga cercano al cien por cien obligaron a la empresa a sentarse nuevamente en la mesa de negociación, no antes de amenazar con un cierre patronal si continuaba la huelga. Tras largas horas de negociación en el SASEC (Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos) y pasadas la dos de la mañana y tras tres intensos días de huelga, ALSA - Asturias se veía obligada a firmar un principio de acuerdo en el que se recogían la inmensa mayoría de las reivindicaciones de los trabajadores y que posteriormente fue ratificado en asamblea por los mismos, poniendo final al conflicto.

El fondo del conflicto, sin dejar de lado las justas reivindicaciones de los trabajadores en esta convocatoria de huelga, hay que enmarcarlo en la carrera represiva y de precarización en la que se ha metido la dirección de la empresa encabezada por su nuevo gerente. La negociación del convenio colectivo del transporte en Asturias a lo largo de los próximos meses deparará, sin duda, nuevas y fuertes movilizaciones de todo el sector del transporte. La unidad y contundencia en la defensa de sus reivindicaciones y derechos mostrada por los trabajadores de ALSA durante esta movilización marca el camino a seguir para conseguir la victoria en la negociación del próximo convenio y doblegar las oscuras intenciones de la patronal del transporte en Asturias.