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El día 3 de octubre la Federación Sindical Mundial, agrupación de sindicatos que reúne a más de 80 millones de obreros y obreras de todo el mundo, celebraba su 69 aniversario, y como cada año por esta fecha, hizo un llamamiento a celebrar una jornada de acción a nivel mundial en defensa de los intereses de la clase trabajadora y convocó a todas las organizaciones sindicales de todos los países a organizar huelgas, manifestaciones, mítines y concentraciones.

 

La FSM llamó a combatir el paro, la precariedad laboral y en general todos los ataques de la patronal en contra de la clase obrera, animando a ésta a defender sus intereses. Hoy es más necesario que nunca recuperar el sindicalismo histórico, el de las asambleas de base, donde impera el poder obrero en contraposición al verticalismo de las grandes cúpulas sindicales pactistas.

El día 3, trabajadores de la empresa Atento, trabajadores de otras empresas agrupados en los Comités para la Unidad Obrera y una representación de la FSM se concentraron ante la sede de Atento de Lleida para mostrar el rechazo a las medidas antiobreras de la patronal del sector del Telemearketing y, más concretamente, contra la dirección de esta empresa que ha realizado un ERE con la única intención de poder lucrarse saliendo posteriormente a bolsa.

Se impone un alto volumen de llamadas y trabajo imposibles de asumir por los y las trabajadores, no se da la formación adecuada ni se organiza correctamente el servicio para poder realizar el trabajo correctamente, no se reconoce la categoría profesional que corresponde a los y las trabajadores (gestor telefónico), se impide la conciliación familiar y laboral, etc. En general, Atento es una empresa que pisa los obreros para poder lucrarse, y los trata como si fueran esclavos.

La situación en el sector del telemarketing resulta ser el paradigma de las nuevas formas de explotación de la clase obrera, en que la patronal juega de forma especialmente agresiva con la situación de debilidad económica, la inseguridad laboral de los trabajadores y la casi inexistente tradición de lucha obrera y sindical.

De esta manera, entendiendo el panorama del sector, tenemos que ver de forma muy positiva las movilizaciones que los trabajadores de Atento han estado realizando durante los últimos meses en contra del ERE anunciado por la empresa. Pero la lucha obrera no consiste ni se debe relegar a un plano en el que los trabajadores acepten necesariamente "la propuesta menos mala" presentada por las cúpulas sindicales como su única alternativa. La clase obrera debe presentarse a los conflictos con la intención de obtener una victoria total sobre la patronal y no aceptar las migajas a la primera de cambio para ser presentadas como buena solución.

Por todo ello, hay que recuperar el sindicalismo, la asamblea de base y fortalecer el poder obrero.

Saúl Carcarosa