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Con más del 50% de desempleo entre la juventud, y aquellos que trabajan lo hacen bajo condiciones de total precariedad; junto con la cada vez más difícil entrada en la Universidad debido al endurecimiento de los requisitos para ser beneficiario de una beca o el aumento de tasas provoca que, cada año, sean más los estudiantes que quieran acceder a ciclos de Formación Profesional.

En el curso académico 2013-1014, según los datos del Ministerio de Educación y el INE, el alumnado en Enseñanzas No Universitarias ascendía -respecto al curso anterior- a 62.616 alumnos (+0,8).

 

En este sentido, debemos destacar el aumento generalizado de alumnado a la Formación Profesional. En cuanto al régimen de enseñanza presencial el Grado Medio aumenta 16.690 alumnos (+5,3%) y el Superior 14.059 alumnos (+4,7%), y en el régimen a distancia, con un mayor aumento, se incrementa 27,5% en el Grado Medio (+4.156 alumnos) y 17,3% en el Grado Superior (+4.879 alumnos).1 En total 39.784 alumnos. Esto quiere decir que el incremento en Enseñanzas No Universitarias corresponde, en su mayor parte, al alumnado de Formación Profesional.

Pero, ¿podríamos afirmar que este incremento es proporcional a la inversión pública en materia de educación? Realmente no. Desde el inicio de la crisis económica hasta el 2014 el recorte en educación ha alcanzado más de 7300 millones de euros-el equivalente a eliminar el sistema educativo andaluz-.

¿Qué supone esta tendencia totalmente inversa? La precarización total de la enseñanza en la Formación Profesional: despido de profesorado, aulas masificadas, herramientas de trabajo deterioradas y obsoletas debido a su falta de renovación, infraestructuras envejecidas, etc. Todo esto repercute notablemente en la educación del alumnado y, sobre todo, deriva de una u otra forma al interés de ir privatizando los centros de estudios.

Pero no debemos obviar que aunque se hayan aumentado plazas, la demanda de alumnado que quiere cursar Formación Profesional se ha incrementado enormemente, no pudiendo las Administraciones Públicas hacer frente a este problema. Por poner un ejemplo bastante significativo, en el próximo curso 2014-2015, casi 40.000 alumnos de Andalucía se han quedado fuera de poder cursar estos ciclos; lo cual significa que el 41% de los solicitantes no tendrán plaza. Otro caso bastante llamativo se da en Canarias donde más de 12.000 alumnos se han quedado sin plaza.

Algunos centros de estudios ya están adoptando barreras para frenar la gran demanda de alumnos que quieren entrar a Formación Profesional. Bastante significativo es el caso del centro público “CIFP El Compostela” (La Coruña), donde han elevado, para este próximo curso, las notas de corte por su gran demanda. En concreto se recibieron más de 3.600 solicitudes pero solamente contaban con 300 plazas.

Algunas Comunidades Autónomas como Aragón, Cataluña o Madrid optan por agravar, aún más, la situación. Éstas decidieron fijar una tasa por estudiar una FP, más los gastos de matriculación que antes también se pagaba. Madrid, como promotora de tal propuesta, va por delante de las otras Comunidades. En dos años han subido la cuota más del 60%, lo que supone pagar más de 400 € por matrícula.

En conclusión, mientras la Administración Pública se lava las manos ante la gran demanda de alumnado que quiere entrar a Formación Profesional colocando más barreras que soluciones, los recortes en educación siguen aumentando; por no hablar que, cada vez, se destinan más fondos públicos para la educación concertada. Esto provoca el empeoramiento gradual de la educación, sacando el famoso debate de unas Administraciones incapaces de poder gestionar la educación pública, lo que abre las puertas de lleno para que las empresas se ocupen de su gestión e ir privatizando, poco a poco, el sector público.

Esta situación se agrava, año tras año, siendo la juventud de extracción obrera y popular la más perjudicada; ya que por un lado somos rechazados por el sistema educativo, y por otro lado, la situación laboral no mejora, teniendo muy mermadas las posibilidades de conseguir un trabajo.

Adrian Villanueva


1 Datos del 2013-2014 comparados con el curso anterior (2012-2013)