A estas alturas, escandalizarnos porque Pablete se comprara el “casoplón” de 600 mil euros, queda casi ridículo.

Si ganó su dinero trabajando (espera que me da la risa) hace bien, de hecho los comunistas no estamos en contra de la propiedad privada de los bienes que se consigan con el esfuerzo laboral.

Otra cosa sea, el motivo por el que el susodicho se compra el casoplón, en un lugar alejado de las masas obreras, en un entorno más “guay” para la crianza de sus hijos. Y a quien no le gusta una educación buena en un buen entorno?

Habría que recordarle al ínclito que la clase obrera tiene valores y que el entorno de drogas, delincuencia y demás, se da tanto en los barrios altos como en los bajos.

Recuerdo aquellas casitas de los obreros ingleses, todas iguales, pero plantas bajas con un jardincito, lo que para cualquier residente en una de las grandes (o no tanto) ciudades españolitas sería un casoplón.

El término uniforme se utiliza como adjetivo para expresar que algo “tiene o presenta la misma forma”. Según Wikipedia, la palabra “uniforme” viene del latín uniformis y hace referencia a un conjunto estandarizado de ropa usado por miembros de una organización mientras participan en la actividad de ésta.

Cuando hablamos de la acepción más concreta del término, la que tiene que ver con la estandarización de la ropa por determinado colectivo humano, enseguida pensamos en aquellos más representativos como bomberos, policías o militares.

Hago referencia a esto, para que valga este artículo de reflexión sobre la indumentaria de la policía nacional u otros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Nos estamos acostumbrando a que junto con la descripción de la uniformidad que marca la Orden INT/430/2014, de 10 de marzo, por la que se regula la uniformidad en el Cuerpo Nacional de Policía, alguno o alguna de sus miembros aderece el principal con algún complemento o accesorio.

Una serie noruega producida en 2015 llamada Occupied narra la ocupación militar de Noruega por los rusos con el beneplácito de la Unión Europea. Esta invasión es consecuencia tres factores: la independencia energética de los EE UU y, por consiguiente, su abandono de la OTAN, los problemas de producción en Oriente Medio debido a problemas sociales y la llegada de los verdes al gobierno de Noruega que cortan toda producción de petróleo y gas. Los rusos invaden para restaurar la producción de petróleo y gas que necesitan.

Como Julio Verne, los guionistas de la serie se adelantaron a su futuro en cuanto a la producción de petróleo en Noruega. Salió la noticia que el Fondo Soberano de Noruega, tras aprobarlo el parlamento noruego, pondrá a la venta sus acciones en combustibles fósiles repartidas en 9.153 compañías y 73 países. Esto generará unos 11.000 millones de euros que se invertirán en el sector de las energías renovables.

Esta idea, aunque ejecutada en 2019, no es de ahora. Ya en 2017 el Banco Central de Noruega le hizo una propuesta al ministerio de Finanzas de desinvertir en las compañías de combustibles fósiles pues debido a la caída permanente de los precios de petróleo y gas ponía en peligro los fondos del Estado. No es una decisión tomada, a diferencia de la serie Occupied, por motivos ambientales. Es paradójico que Noruega siendo unos de los principales exportadores de petróleo y gas del mundo sea uno de los mayores patrocinadores de proyectos ecológicos en el extranjero.

Mucha polvareda mediática levantó la donación a la sanidad pública realizada por Amancio Ortega, propietario de la multinacional española Inditex, que sigue siendo un tema recurrente en tertulias radiofónicas o televisivas, así como en redes sociales. En pleno periodo electoral, Podemos y su entorno cargaron contra la donación, situando los nuevos equipos médicos como limosna de quien deja de pagar lo que le corresponde vía impuestos; en el otro extremo, los partidos de derecha y sus medios afines han realizado una agresiva defensa de Ortega frente a los “ataques populistas”, destacando su sensibilidad con las personas enfermas de cáncer.

Olvidémonos de lo esencial, de la plusvalía extraída a los trabajadores y trabajadoras como fuente de los beneficios del donante, también de las deslocalizaciones y las condiciones de trabajo en los países donde se produce la ropa de Inditex, de la exportación de capital y demás, y centremos el asunto donde lo han puesto Podemos y la derecha, es decir, en la política fiscal y en los recursos de los servicios públicos.

La firma de un acuerdo marca el final de una lucha ejemplar de 15 meses por parte de los y las carteras del 92

Ayer lunes 1 de julio, después de 463 días de huelga, la dirección de La Poste y nuestra organización sindical firmaron un protocolo de final de conflicto. L@s 150 huelguistas (20% del total de la plantilla de carteros y carteras de la provincia del 92) retomaran el trabajo el jueves 4 de julio de 2019. Salimos reforzad@s de este conflicto histórico, en el cual no bajamos en ningún momento los brazos.

La huelga revela un robo del tiempo de trabajo a gran escala

Nuestra movilización ha conseguido poner encima de la mesa y a nivel estatal el robo del tiempo de trabajo perpetrado por La Poste: tal y como ha podido mostralo el dossier del periódico Libération del 25 de junio de 2019, los algoritmos utilizados para calcular la carga de trabajo de los y las 70 000 carteras de todo el país están completamente desfasados con respecto a la realidad del terreno. Los y las carteras de Francia y sus apoyos tienen ahora la posibilidad de apropiarse de este punto de apoyo para poner en tela de juicio los planes de supresiones de puestos de trabajo, de los oficios y de la calidad del servicio ofrecido por La Poste.Debatiremos de todo esto de manera amplia con nuestra federación y con todos los colectivos militantes que están empeñados en la defensa de los y las carteras y del servicio público.

El debate feminista está atravesado en muchas ocasiones por posturas antagónicas ante un hecho. El ejemplo más en boga quizá sea la prostitución; pero la propia concepción de la maternidad enfrenta también al feminismo (para mí es obvio que estas oposiciones son fruto de la lucha de clases dentro del feminismo). Sin tomar yo partido en este debate, hoy quisiera escribir sobre La lactancia materna. Política e identidad de Beatriz Gimeno.

El mantenimiento de las pensiones públicas es una reivindicación y lucha de todo el pueblo trabajador, de toda la clase. No una reivindicación exclusiva de los actuales pensionistas.

El enemigo de clase no descansa. Por lo que en plena bufonada poselectoral (esa en la que sin ningún pudor muestran para qué sirve su aclamado sistema parlamentario representativo, convirtiéndolo en una estrafalaria farsa a la que con desfachatez siguen llamando democracia), los que de verdad saben por donde deben ir los tiros imponen no dar respiro a su ansiado objetivo de despejar ese fondo colosal de beneficios que emergería si liquidaran el sistema público de pensiones.

Dos andanadas, dos, han disparado casi sin tregua amedrentando al personal, otra vez, con la danza macabra de la "insostenibilidad": la mochila austríaca y los préstamos del gobierno a la Seguridad Social.

COMUNICADO URGENTE DEL SECRETARIADO POLITICO DEL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA (PCPE) ¿CUÁNTOS MÁS DEBEN MORIR?

Ante la detención de Carola Rackete, capitana de la embarcación Sea-Watch 3 por atracar en el puerto de la isla de Lampedusa para solicitar ayuda a los 42 migrantes que llevaba a bordo, el PCPE transmite su más enérgica denuncia ante uno más de los hechos vomitivos que gobiernos, de una u otra condición de la UE, están empleando contra las personas que desoladas por el hambre, la pobreza y las agresiones y guerras imperialistas, adoptan la única forma de supervivencia que consideran ante el terror que supone permanecer en la miseria y bajo la permanente lluvia de bombas.

En este caso, ha sido el gobierno italiano, en el que se encuentran las fuerzas brutas del fascismo encabezadas por Salvini, pero también el gobierno de Sánchez, tan humanitario y de progreso él, bloqueó a la embarcación Aita Mari en el puerto de Pasaia, habiéndolo hecho anteriormente con el Open Arms en el puerto de Barcelona.

El pasado mayo en La pobla de Mafumet, provincia de Tarragona, en la empresa Carburos Metálicos se dio una fuga ocurrida en uno de los tanques situados en el exterior de la planta industrial, donde, al parecer, a consecuencia del vertido de amoniaco se han desprendido vapores tóxicos que han generado un pequeña deflagración en la que  un trabajador murió otro dos fueron heridos de diversa consideración por el escape de entre 500 litros y 600 litros de amoníaco de un tanque con capacidad de 20.000 litros, que contenía 800.

Días después unos 150 a 200  trabajadores de subcontratas del sector químico de Tarragona realizaron una concentración a las puertas de la empresa de Repsol en protesta por las condiciones, denunciando que las alarmas no van a sonar y reclamando que se cumplan los convenios firmados.

También se han dado los pasos para el impulso de una Plataforma de unión de secciones sindicales que cuenta con trabajadores de 7 empresas diferentes y para canalizar las demandas de los trabajadores.

Las últimas cifras del años 2018:  652 trabajadores 602 eran hombres y 50 mujeres

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