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Cuando la realidad marca con claridad el acertado análisis realizado por el Partido en relación al carácter y desarrollo de la crisis estructural del capitalismo, es urgente levantar una propuesta táctica global que sitúe al conjunto de la militancia comunista en la mejor posición posible para aumentar su influencia en las masas obreras y populares.

Hemos situado que el carácter de nuestra época viene determinado por la superación del capitalismo y la necesaria construcción del Socialismo y nuestro trabajo por la salida del euro, la UE y la OTAN está siendo determinante para ir deslindando las posiciones con el reformismo, y para que sectores de la clase obrera empiecen a cuestionar el proyecto imperialista.

Ahora, lo que corresponde es continuar con el combate ideológico en la lucha de masas. Difundir nuestras posiciones en el seno de la clase obrera más combatiente, y entre las masas obreras y populares, y confrontar con aquellas posiciones que pretenden llevar a la clase obrera a posiciones de conciliación y de corresponsabilidad en la gestión de la crisis capitalista. Una lucha ideológica que es lucha de ideas, pero que es una lucha que tiene su frente principal en las trincheras donde la clase obrera -todos los días-, organiza la lucha por la defensa de sus intereses. En la defensa de los derechos laborales, peleando por la negociación colectiva y la unidad obrera, denunciando la privatización no sólo de la educación y la sanidad pública, sino de todos los servicios sociales, denunciando el patriarcado y clamando contra la guerra imperialista y la represión policial contra el movimiento obrero y la juventud; ahí estará la militancia comunista empujando a favor de la Historia y ayudando a los/as que luchan, a mirar más allá de los límites inmediatos de su reivindicación material y a enmarcar sus esfuerzos en la lucha final, clase contra clase, por el Socialismo y el Comunismo. Así, haciendo de la militancia comunista un factor de prestigio social y convirtiendo al Partido en la fuerza imprescindible que marca a diario la posición de combate de la clase obrera, es como queremos que se comporte la militancia del PCPE.

Para ese objetivo de fusión del Partido con las masas -totalmente alejado de la retórica y de la militancia en internet- y trazando un plan de trabajo hasta las próximas elecciones al Parlamento europeo, el Pleno del CC hizo un repaso de los planes de trabajo de las diversas comisiones del CC y marcó con claridad el camino de lucha política e ideológica que estamos dispuestos a protagonizar y del que no será capaz de desviarnos ninguno de los esperpentos políticos que durante un breve periodo de tiempo anidaron en nuestro seno.

Hoy el PCPE y los CJC trabajan firmemente con el objetivo de constituirse en la fuerza imprescindible para que la burguesía no tenga todo el campo despejado y, para que la clase obrera se sienta defendida y representada. Es el papel que nos corresponde a los/as marxistas-leninistas, el de la vanguardia política, y que nadie dude que, por encima de cantos de sirena de la socialdemocracia y los oportunistas, vayamos a dejar de ocupar el espacio que nos corresponde.