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El pasado 3 de octubre murieron más de 300 inmigrantes en la pequeña isla italiana de Lampedusa, a tan sólo 113 kilómetros de África pero pleno territorio de un estado de la Unión Europea. Lamentablemente el número y la nacionalidad ya no son noticia, sudaneses, etíopes, eritreos, libios (durante la agresión se multiplicaron)...Ya son más de 8.000 muertes desde 1990 sólo en Lampedusa1, estudios cifran el número de muertes en el Mediterráneo en 20.000 en 20 años2. Cuando se escribe este artículo, se producen más noticias de naufragios y “rescates” de barcos con cientos de trabajadores inmigrantes. El derecho a una vida digna y a sobrevivir en este sistema lleva a miles de trabajadores a perder la vida en el mar.

Los flujos migratorios son una constante en la Historia de la humanidad. Se dan desde hace siglos y suelen tener una característica común; intentar ganarse el pan. Se daban en la Edad Media con campesinos buscando nuevas tierras de labranza. En plena Revolución Industrial, del campo a la ciudad. Durante el s. XIX, de Europa a los EEUU y a América del Sur. En territorio europeo se han dado durante décadas entre los propios estados, por ejemplo en los años 50 por parte de españoles a Alemania. Desde hace dos décadas se dan para llegar a la Unión Europea. No por capricho sino a causa del saqueo constante al que es sometido ciertas regiones de África, Asia y Sudamérica por parte del imperialismo donde miles de trabajadores/as se ven forzados desplazarse, aún a riesgo de perder su vida. Flujos vinculados también el marco del capitalismo a la formación del llamado ejército de reserva de la clase obrera, la burguesía los necesita como mano de obra sobreexplotada para poder engordar dicho ejército, elemento fundamental de la acumulación capitalista, para el descenso de salarios, etc.

No debemos desviarnos de la cuestión, pero creo que conviene recordar el caso de las personas que cruzaban el muro de Berlín y el matiz ideológico que a la cuestión se le da. La historiografía burguesa nos intentarnos convencer de que existía un flujo migratorio de carácter político en los que cruzaban el muro antifascista de Berlín, el llamado por la burguesía como “Telón de Acero” y construido por la RDA en 1961 ante la creciente hostilidad de la RFA y para supervivencia del propio estado socialista alemán. Se habla de “éxodo masivo”3. Pues bien, veamos la realidad de la consigna burguesa. Dicho “flujo migratorio” cuenta con 79 muertes en 28 años que duró el muro. La historiografía burguesa utiliza “el muro de Berlín” y sus muertes para hablar de la decadencia del socialismo, ¿cuando hablarán de la decadencia del sistema capitalista y de la UE para hablar de las más de 8.000 muertes (sólo incluyendo las de Lampedusa) para conseguir trabajo?.

Volviendo a la realidad de los flujos migratorios y las muertes que se suceden. Hay que analizarlos en el marco de la sangrienta lógica capitalista, y de la UE en este caso, y como ejemplo un botón. España, Italia y la UE intentarán reforzar la Europa Fortaleza el 24 y 25 de octubre en la Comisión Europea planteando medidas represivas en las fronteras, control y facilitar la expulsión, así como ayudar a los países emisores en esta tarea. Se impone la lógica de la UE; ante la pobreza y la inmigración, sobreexplotación y represión.

La burguesía de la UE cuando lo necesita y le interesa no duda en sus intentos de criminalizar y expulsar trabajadores/as. En este marco no es casualidad que en paralelo se de un avance de las posiciones fascistas en los países de la UE y al mismo tiempo se de un retroceso de las posiciones de clase y se evidencie aún más el fracaso del proyecto eurocomunista. El avance lo representa la reciente victoria electoral del Front National en un cantón de Provenza (Brignoles), lo más característico es que era una población de tradicional alcaldía “comunista”4 y de hecho pasan de un alcalde “comunista” a uno de la ultraderecha. Es tal la deriva de las posiciones eurocomunistas que durante estos años de gestión del sistema han sido capaces de evitar este descalabro. El avance del fascismo no sólo queda ahí sino que las encuestas dan al FN como la primera fuerza política en las próximas elecciones europeas con un 24% de los votos. Este paradigmático ejemplo, junto a las constantes muertes de inmigrantes por la lógica capitalista en el Mediterráneo, hacen insostenible cualquier consigna de una Europa Social y demuestran a golpe de ejemplos el fracaso del proyecto eurocomunista en su intento de defender la viabilidad de la UE. ¿Cómo vamos a aspirar a al gestión social de la UE con las muertes de Lampedusa cada día ? ¿Por qué no se ha “echado abajo al régimen” allá donde se gobierna? ¿Cómo vamos a evitar la muerte de trabajadores inmigrantes sin cuestionarnos el sistema y las bases materiales que lo provocan? ¿Qué gestión hace el eurocomunismo, ya sea el PCE o el PCF, si acaban gobernando los fascistas?.

Decía la prensa burguesa que “no hay diques para tanto mar” al referirse al drama de Lampedusa. La afirmación de los comunistas debe ser “no hay diques que sostengan la Europa Social”5, “derroquemos los diques que sostienen el fascismo”.

M.Q.