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Raúl Martínez Turrero. Miembro del Comité Ejecutivo del PCPE. Responsable del Área Ideológica del Comité Central.

1/  ¿Cuál es cuadro actual político socioeconómico en España?  Sabemos que las fuerzas políticas burguesas desde el pasado 20 de diciembre no pudieron llegaran en un compromiso para formar un gobierno y vienen nuevas elecciones.

El desarrollo del capitalismo español está marcado por dos intensos ciclos recesivos desde el estallido de la crisis de sobreproducción y sobreacumulación de capital en 2008. Desde finales de 2014 los datos macroeconómicos comenzaron a dar síntomas de cierta recuperación, apoyada en una brutal disminución del precio de la fuerza de trabajo y en el bajo precio de las materias primas.

Sin embargo, en las últimas semanas se han revisado a la baja las perspectivas de crecimiento. Tanto en Fondo Monetario Internacional como el Gobierno reconocen que no se cumplirán las previsiones de crecimiento para el periodo 2016 – 2017 y los datos referentes a los índices de producción industrial apuntan a un posible tercer ciclo recesivo.

Desde el estallido de la crisis capitalista los monopolios y los sucesivos gobiernos burgueses, primero del PSOE y luego del Partido Popular, han desatado una verdadera guerra contra la clase obrera. El año 2015 terminó con 4.567.918 parados. El 46,89% de los contratos de trabajo duraron menos de tres meses y cerca de un 25% menos de una semana. Se extiende la tasa de trabajo a tiempo parcial (15,24%). Hoy, los salarios de un importante sector obrero no cubren las necesidades básicas, el precio de la fuerza de trabajo se sitúa por debajo de su conste de reproducción. El 1% concentra más riqueza que 35 millones de personas. Los 20 principales capitalistas aumentaron su patrimonio un 15%, mientras que el 99% de la población lo vio retroceder en la misma proporción.

Retrocedieron el conjunto de los derechos sociales, conquistados tras décadas de lucha, disminuyendo también el salario indirecto de la clase obrera. Retrocedieron los derechos laborales, de seguridad social y el derecho a la negociación colectiva. Se incrementó la represión y se da un incesante recorte de las libertades públicas.

En estas condiciones, la crisis económica se trasladó a la superestructura estatal. Se vio gravemente afectada la legitimidad de las instituciones capitalistas: la monarquía y el sistema bipartidista, también el reparto de poder con las burguesías nacionalistas, especialmente con la catalana. Se puso en marcha una compleja operación de reforma del sistema político burgués. Se renovó la monarquía, se renovaron los liderazgos de los principales partidos, salvo en el PP, dado que ejercía y ejerce el gobierno; surgieron nuevas fuerzas políticas llamadas a apuntalar el sistema capitalista.

Las Elecciones generales del pasado 20 de diciembre, escondían en realidad una disputa entre dos opciones de  gestión burguesa: la liberal y la socialdemócrata. Los resultados arrojaron un empate que evidencia serias contradicciones en el seno de la clase dominante, que no termina de definir el tipo de gestión que le conviene ante las persistentes dificultades del capitalismo español. Se impone por tanto un desempate electoral el próximo 26 de junio.


2/ ¿La formación de la nueva socialdemocracia cómo afecta la conciencia de los trabajadores?  Danos algunos ejemplos concretos de presencia de Podemos.

En el periodo 2008 – 2016 se han dado en España importantes luchas, pero bajo predominio de la socialdemocracia y del oportunismo. Tras el movimiento 15-M la dirección de esas luchas se dio bajo predominio de la pequeña burguesía y de las capas medias, amenazadas por un intenso proceso de proletarización. Se planteó un programa de reforma democrática del sistema capitalista, las luchas se libraron bajo bandera ajena.

Esa correlación de fuerzas, favorecida por el predominio en el  movimiento sindical de posiciones claudicantes y tendentes a la conciliación de clases, condujo a la creación de Podemos, una fuerza que vino a cubrir el flanco izquierdo del capitalismo español, que necesita contener en los márgenes del parlamentarismo burgués el creciente descontento. Desde el surgimiento de Podemos ha disminuido el movimiento huelguístico y también las movilizaciones populares, que también han rebajado sus contenidos reivindicativos a la espera de una solución parlamentaria. Se trata de una falsa ilusión promovida por la nueva socialdemocracia con el beneplácito y la complicidad del viejo oportunismo representado por Izquierda Unida. Ambas fuerzas aspiran a ir en coalición a las elecciones del 26 de junio, tratando de reeditar la estrategia de Syriza y de sobrepasar al PSOE, tal y como en Grecia sucedió con el PASOK.

Pero la nueva socialdemocracia, al igual que ha sucedido con el Gobierno de Syriza, ya ha demostrado que se trata de una fuerza burguesa que, en caso de ganar las elecciones, conformará un gobierno burgués. Ya no cuestionan la Unión Europea, tampoco la pertenencia de España a la OTAN. En las negociaciones con el PSOE aceptaron las reformas laborales impuestas por la vieja socialdemocracia. En Barcelona la alcaldesa Ada Colau se ha enfrentado con los trabajadores del metro en la huelga de la empresa TBM, defendiendo los intereses de los monopolios que celebraban en Barcelona el Mobile World Congress; en Madrid, el gobierno municipal de Carmena ha propuesto sustituir el nombre del Valle de los Caídos, monumento levantado en homenaje a los fascistas Franco y Primo de Rivera, por Valle de la Paz, ocultando los crímenes fascistas en España, ocultando el hecho de que esa monstruosidad fue levantada por el trabajo esclavo de los presos republicanos, insultando la lucha antifascista de nuestro pueblo bajo una falsa que no existirá mientras reine la explotación capitalista.

La clase obrera, por ahora, continúa en gran parte atrapada por las falsas ilusiones promovidas por la socialdemocracia y el oportunismo, que proponen un “cambio” sin lucha de clases, una vía pacífica y sin el esfuerzo. La nueva socialdemocracia miente. Sea cual sea el gobierno que se conforme, tendrá que recortar más de 4000 millones esta año. Proseguirán los ataques contra la clase obrera, como sucede en Grecia.


3/ ¿El PCPE  cómo organiza la lucha de los trabajadores? Van a un congreso el próximo mes, ¿cuáles son las tareas principales del Partido?

No hay salida para la clase obrera en el marco del capitalismo. La única alternativa pasa por derrotar el poder capitalista, por el poder obrero y popular, por la socialización de los medios de producción, por la planificación económica. La alternativa es la construcción del socialismo – comunismo en España. Esa es la posición del PCPE.

Trabajamos en condiciones no revolucionarias en las que nuestro 10º Congreso discute la necesidad de intensificar el trabajo entre la clase obrera, de organizar células del Partido en los centros de trabajo estratégicos. Es urgente incrementar la influencia del Partido, organizar la unidad de la clase en Comités para la Unidad Obrera, que hagan avanzar la lucha bajo premisas clasistas, militantes y combativas, frente al caduco sindicalismo de conciliación. Es necesario organizar la alianza social de la clase obrera con los sectores populares, para levantar un frente obrero y popular con capacidad de derrotar el poder capitalista, por el poder obrero y el socialismo – comunismo. Es necesario agrupar a la clase obrera y a los sectores antimonopolistas en Comités Populares que luchen y trabajen para resolver los problemas del pueblo en los barrios. Es preciso levantar un potente movimiento de masas organizado que plante cara en cada frente. Para ello debemos fortalecer el Partido hasta estar preparados para luchar en todas las condiciones.

Esos son los retos de nuestro 10º Congreso, un nuevo paso para el fortalecimiento del partido de vanguardia de nuestra clase obrera, del que salga un PCPE fuerte organizativa, política e ideológicamente, con una estrategia y una táctica revolucionarias, basadas en el marxismo – leninismo, en el internacionalismo proletario y en las mejores tradiciones de la Internacional Comunista, continuador de la heroica lucha librada a lo largo del tiempo por nuestra clase obrera y nuestro pueblo. Un Partido de combate, un Partido para llevar a la clase obrera al poder.


Entrevista original publicada http://www.rizospastis.gr/